La salud bucodental

La salud bucodental

La salud bucodental es un indicador clave de la salud general, el bienestar y la calidad de vida. La OMS la define como “un estado de ausencia de: dolor crónico facial y oral, infección y llagas orales, enfermedad periodontal (encías), caries, pérdida de dientes y otras enfermedades y trastornos que limitan la capacidad de morder, masticar, sonreír, hablar y el bienestar psicosocial de un individuo.

POSIBLES PROBLEMAS O ENFERMEDADES

EL Global Burden of Disease Study 2016  estimó que las enfermedades bucodentales afectaron a, al menos, 3.580 millones de personas en todo el mundo, siendo las caries la más prevalente: 2.4 mil millones en dientes permanentes y 486 millones en dientes de leche. Podemos destacar tipos de enfermedades y condiciones principales:

  • Las caries se producen cuando la placa formada en la superficie del diente convierte los azúcares libres contenidos en los alimentos y bebidas en ácidos que disuelven el esmalte dental y la dentina con el tiempo. Esto puede provocar  dolor y, en etapa avanzada, pérdida dental e infección.
  • La enfermedad periodontal (encías), como nos dice el Dr. Alberto Cuevas Queipo, responsable del Servicio de Odontología del Hospital Vithas Xanit Internacional, aflige en la actualidad a casi el 30% de los adultos mayores de 35 años. Afecta a los tejidos que rodean y sostienen el diente. A menudo se presenta en forma de sangrado o encías inflamadas (gingivitis), dolor y, a veces, como mal aliento. En su forma más grave, el aflojamiento de los dientes (periodontitis). Las principales causas de la enfermedad periodontal son la mala higiene bucal y el consumo de tabaco.
  • Las caries y las enfermedades periodontales son las principales causas de la pérdida de dientes. La pérdida severa de dientes y el edentulismo (no quedan dientes naturales)  se observan particularmente entre las personas mayores.
  • El cáncer oral, incluye el de labio, cavidad oral y orofaringe; es más común en hombres y en personas mayores, y varía mucho según la condición socioeconómica. El consumo de tabaco y alcohol se encuentra entre las principales causas. Las infecciones por virus del papiloma humano son responsables de un porcentaje creciente de cánceres de orofaringe en los jóvenes.
  • Las manifestaciones orales del VIH ocurren en 30 a 80% de las personas con VIH, con variaciones considerables según las situaciones, como la asequibilidad de la terapia antirretroviral estándar (TAR). Incluyen infecciones fúngicas, bacterianas o virales, de las cuales la candidiasis oral es el síntoma más frecuente y, a menudo, el primer síntoma en una etapa temprana de la enfermedad. Las lesiones causan dolor, malestar, sequedad de boca, restricciones alimentarias y son una fuente constante de infección oportunista. El traumatismo oro-dental es una lesión de impacto en los dientes y / u otros tejidos duros o blandos dentro y alrededor de la boca y la cavidad oral. El tratamiento es costoso y prolongado y, en ocasiones, puede incluso conducir a la pérdida de dientes, lo que ocasiona complicaciones para el desarrollo facial y psicológico, y la calidad de vida.

PREVENCIÓN

Casi todas las enfermedades y afecciones comparten factores de riesgo modificables (como el consumo de tabaco, el alcohol y las dietas poco saludables con alto contenido de azúcares libres) y pueden prevenirse en gran medida o pueden tratarse en sus primeras etapas. 

El Dr. Alberto Cuevas Queipo nos recomienda:

  • Mantener una dieta equilibrada:
    • Baja en azúcares libres para prevenir el desarrollo de caries dentales, pérdida prematura de los dientes y otras enfermedades relacionadas con la dieta (cardiovasculares, cáncer, enfermedades respiratorias crónicas y diabetes)
    • con una ingesta adecuada de frutas y verduras, que puede tener un papel protector en la prevención del cáncer oral
    • Beber leche, la cuál es fuente de flúor y ayuda a prevenir la aparición de caries
  • Reducir el consumo de tabaco, el uso de tabaco sin humo, como el de mascar, y el consumo de alcohol para reducir el riesgo de cáncer de boca, enfermedades periodontales y pérdida de dientes.
  • Usar equipos de protección al practicar deportes y viajar en vehículos motorizados para reducir el riesgo de lesiones faciales
  • Revisiones periódicas (cada 6 meses o 1 año)
  • Mantener una buena higiene dental. Para ello debemos cepillarnos los dientes dos veces al día con pasta dental que contenga flúor (1000 a 1500 ppm) para prevenir caries, problemas en las encías… y sumar al cepillado tradicional el uso de hilo dental, irrigadores y/o cepillos interproximales para limpiar los espacios interdentales y la unión entre encía y diente.

ESTÉTICA DENTAL

La estética dental es mucho más que simplemente la apariencia de la boca, también repercute positivamente en la salud, tanto a nivel dental como a nivel emocional. Por ello, cuando una persona se siente acomplejada por sus dientes, por su color, su posición, su forma o por cualquier otro problema estético, no goza de salud.

Cuando hablamos de estética dental, englobamos diferentes tipos de tratamientos que consiguen estética y salud bucal al mismo tiempo. Algunos ejemplos, entre muchos otros, son:

  • Tratamientos de higiene y profilaxis: permiten prevenir las enfermedades de los dientes y de las encías.
  • Microabrasión del esmalte: permite eliminar manchas blancas, parduscas o pigmentaciones por desmineralización.
  • Blanqueamiento dental: proporciona un color blanco y uniforme, logrando una sonrisa juvenil y sana, sin modificar la forma dentaria ni los empastes realizados y sin alterar el color de la porcelana.
  • Tratamientos restauradores con carillas de porcelana o composite, o con coronas de zirconio: permiten cubrir un diente con una rotura parcial, posición incorrecta o coloración desigual, y cerrar diastemas.
  • Ortodoncia: consigue alinear los dientes en su posición adecuada mejorando la estética y los problemas funcionales.

RESUMEN

Una higiene dental adecuada desde la infancia junto con revisiones periódicas con el dentista y la realización de limpiezas dentales profesionales son el punto de partida perfecto para una buena salud bucodental, junto con una alimentación saludable y la ausencia de hábitos tóxicos. Debemos prestar la atención adecuada a esta parte de nuestro cuerpo para conseguir una buena salud general.