5 pautas saludables para un verano sano

5 pautas saludables para un verano sano

Han llegado las altas temperaturas, los días son más largos y la proximidad de los descansos de verano conllevan un cambio de costumbres y rutinas para millones de familias. Sin embargo, las vacaciones no deben ser una excusa para abandonar los hábitos saludables, especialmente si hablamos de personas mayores y de niños y niñas.

Recopilamos una serie de consejos de salud que han formado parte de varias campañas de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN) para que la época estival sea un período seguro y sano para toda la familia.

 

1) El agua, aliada clave para lidiar con el calor.

Todos conocemos la recomendación de beber un mínimo de 2 litros de agua Si tenemos una rutina de ejercicio físico, probablemente debamos estar aún más atentos a las necesidades de hidratarnos, evitando siempre las horas de más calor del día si vamos a hacer deporte. También es buena idea descartar en lo posible las bebidas alcohólicas, ya que producen deshidratación.

No olvides que un baño o una ducha sigue siendo una de las mejores opciones para aliviar el calor de forma rápida y efectiva.

 

2) Cuida especialmente tu alimentación durante el verano.

Las intoxicaciones alimentarias son más habituales en verano porque consumimos más alimentos crudos y las altas temperaturas favorecen la proliferación de gérmenes. Para evitarlas, no debemos dejar a temperatura ambiente alimentos como la leche, carnes o pescados; lavaremos siempre frutas y verduras y procuraremos que entre la preparación de un plato y su consumo transcurra el menor tiempo posible, sobre todo si éste contiene huevo.

 

3) No olvides jamás la protección solar.

La exposición al sol tiene beneficios siempre que cumplamos unas normas básicas; de lo contrario podemos sufrir desde daños en los ojos a quemaduras solares que aumenten las posibilidades de padecer cáncer de piel.

Hay que evitar todo tipo de exposición al sol en las horas centrales del día (entre las 12.00h y 16.00h): la crema no es sólo para la playa o la piscina, sino para cualquier salida diurna. La recomendación es usar en cara y cuerpo cremas con un alto índice de protección solar, que aplicaremos media hora antes de salir al aire libre y renovaremos con frecuencia.

 

4) Sé cuidadoso para prevenir los hongos y las infecciones.

Durante el verano se registra un mayor número de infecciones por hongos (micosis) que pueden afectar a la piel, las uñas y las mucosas genitales. Debemos evitar ponernos prendas húmedas, o dejarnos puestos los bañadores demasiado tiempo, y ser especialmente cuidadosos con la higiene, además de usar un calzado seguro –chanclas o sandalias– en piscinas públicas y duchas de gimnasio.

 

5) Protégete de picaduras de insectos.

Además de tener siempre a mano una crema con antihistamínicos por si sufrimos una picadura, es mejor evitar la ropa de colores vivos y los perfumes en nuestras salidas al campo o la piscina y usar lociones repelentes. Las personas alérgicas deben tener un especial cuidado ante la posibilidad de sufrir la picadura de avispas o abejas y recordad que existen vacunas para este tipo de alergias si lo veis necesario.

 

Con estas sencillas pautas podremos disfrutar de un verano seguro y libre de percances en cuestiones de salud. Desde Fundación Áurea os deseamos unas vacaciones saludables y placenteras, ¡feliz verano!