Vithas nos aconseja como evitar y controlar alteraciones de nuestra piel.

Llega el verano y nos apetece ir a la playa, tomar el sol y broncearnos. El sol nos aporta beneficios, como la obtención de la vitamina D, y nos ayuda a mejorar nuestro aspecto, pero, como nos recuerdan los expertos, comporta riesgos para nuestra salud por lo que debemos adoptar precauciones como las que os recordamos aquí:

– Evitar tomar el sol en las horas centrales del dia, cuando los rayos del sol caen perpendiculares y limitar el tiempo de exposición.

– Utilizar un buen protector solar, adecuado al tipo de piel y de amplio espectro,  y aplicarlo correctamente y repetir su aplicación, al menos cada 2 horas, también cuando está nublado.

– Proteger, especialmente a los niños.

– Hidratarse a menudo

Uno de los riesgos que puede provocar una exposición al sol excesiva e incorrecta es el de desarrollar un cáncer de piel, aunque el sol no sea el único factor que lo puede desencadenar.

Los expertos de Vithas nos advierten de este riesgo y de como podemos controlarlo con una vigilancia y seguimiento adecuados de elementos de nuestra piel como los lunares, que nos permitan identificar posibles problemas y acudir al dermatólogo con rapidez.

En primer lugar, analicemos la incidencia del cáncer de piel y los tipos de cáncer.

Cada año en España se diagnostican unos 4.000 melanomas y unos 75.000 cáncer cutáneos no melanomas. El diagnóstico precoz puede salvarnos la vida, por lo que es fundamental la prevención y la necesidad de realizar autoexploraciones y controles rutinarios ya que si el cáncer de piel se detecta en estadios iniciales tiene una tasa de supervivencia superior al 90%.

Tipos de cáncer:

Carcinoma basocelular: se origina a partir de las células basales.

Carcinoma espinocelular: que se origina a partir de los queratinocitos.

Ambos se denominan cánceres de la piel no melanoma, y son los más comunes, pero también los que presentan una mortalidad más baja. Actualmente, la incidencia de este tipo de tumor aumenta a un ritmo de un 10% anual.

Melanoma: Es un tipo de cáncer que se origina en los melanocitos, y es mucho más grave. Representa el 10% de los tumores cutáneos, pero causa más del 90% de las muertes por cáncer de piel. Si se detecta en fases más avanzadas, la supervivencia cae del 90% al 15%.

Es importante, para poder tener un diagnóstico precoz del cáncer de piel, autoexplorarnos y vigilar algunos cambios que pueden producirse en nuestros lunares y manchas.

Para hacer una buena autoexploración y diferenciar entre lunar y un melanoma, hay cinco puntos clave que debemos tener en cuenta en una lesión cutánea, esto es lo que se conoce como el ABCDE del cáncer de piel.

ABCDE del cáncer de piel:

A – Asimetría: Cuando una parte del lunar es de distinto tamaño y forma que la otra.

B – Bordes: Cuando el contorno es irregular.

C – Color: Cuando aparece diversidad de colores y tonos (marrones, negros, rojos, azulados) o cambian de color.

D – Diámetro: Cuando se nota una variación en el tamaño del lunar, pero sobre todo especial atención cuando la lesión supere los 6 mm.

E – Evolución: Cuando se perciban otras modificaciones o cambios en el aspecto, la forma o relieve; o la piel de la superficie adquiera una textura seca o escamosa; o el lunar se endurezca, sangre o permita la salida de líquido.

Este listado puede darnos pistas por lo que, si se detecta alguno de estos síntomas, el mejor consejo es que acudas a un dermatólogo lo antes posible.

Esta rutina de observación y acudir al dermatólogo, junto con las precauciones mencionadas al tomar el sol, nos ayudarán a preservar nuestra salud cutánea y reducirán el riesgo de sufrir una lesión grave. Así podremos disfrutar del sol con más tranquilidad.