Cada vez más nos preocupamos por nuestra alimentación, y especialmente, por la de nuestros hijos, por ello es importante que conozcamos qué son las alergias alimentarias y cómo actuar ante ellas y la diferencia con las intolerancias alimentarias.

Una buena alimentación es clave para nuestra salud, pero hay problemáticas ligadas a algunos alimentos que están relacionadas con reacciones de nuestro cuerpo que no podemos controlar. Por ello es importante que las conozcamos y sepamos cómo actuar y que consultemos al especialista si nos surgen dudas.

En primer lugar, es importante distinguir las alergias de las intolerancias alimentarias. Ambas pueden producir síntomas similares, pero se trata de dos afecciones que difieren considerablemente entre sí.

La intolerancia alimentaria aparece en más del 60% de la población y el 45% de esta presenta síntomas molestos fáciles de aliviar. Las principales causas de la intolerancia suelen ser por alteraciones en la digestión y/o el metabolismo de los alimentos. En caso de duda, y siguiendo el consejo de su médico, puede realizarse un test de tolerancia alimentaria que permite detectar el grado de sensibilidad frente a más de 200 alimentos.

Las alergias alimentarias son una respuesta exagerada del sistema inmunológico por el consumo de un alimento en particular. la respuesta normal del sistema inmunitario ante los alimentos es tolerarlos. Sin embargo, en algunos casos genera una respuesta alterada que puede provocar que, cuando las personas consuman determinados comestibles se desencadenen efectos nocivos y reacciones por parte del sistema inmunológico que dan lugar a las alergias alimentarias y que pueden tener efectos como hormigueo o picor en la boca, urticaria o eccema, hinchazón en los labios, la cara, la lengua y la garganta u otras partes del cuerpo, congestión nasal o dificultad para respirar, dolor abdominal, diarrea, náuseas o vómitos, mareos, aturdimiento o desmayos. Además, los alimentos también pueden causar alergia si están en contacto con la piel o tras la exposición por vía respiratoria.

Se estima que la alergia alimentaria se da entre el 1 y el 3 por ciento de la población, siendo más común en niños menores de 3 años, en los que la incidencia puede llegar hasta el 8 por ciento.

Tal como nos indica la Dra. Gloria Requena, responsable de la Unidad de Alergia Infantil del Servicio de Alergología del Hospital Vithas Xanit Internacional, algunos de los alimentos que más alergias causan en niños son los huevos, la leche, los frutos secos, el pescado, el marisco, las legumbres, el trigo o las frutas. Este tipo de alergias suponen un verdadero problema tanto para los menores como para los padres, ya que se trata de alimentos muy comunes en nuestra dieta diaria, por lo que es fácil la exposición inadvertida o accidental a los mismos, algo que puede resultar angustioso o dramático.

Hasta el momento el único tratamiento aceptado de forma generalizada para evitar los síntomas de las alergias alimentarias era la dieta de eliminación, que puede plantear serios problemas para la calidad de vida de estos niños y de sus familias, pues no resulta tan fácil de seguir dada la presencia de estos alimentos en gran cantidad de productos elaborados. En la actualidad, afortunadamente ya se dispone de novedosos tratamientos para este tipo de alergias como la inmunoterapia oral, que consigue desensibilizar con éxito a casi el 90% de los niños con alergia persistente.

De todos modos, la mejor prevención para evitar los síntomas de una alergia alimentaria sigue siendo evitar consumir el alimento alérgeno, una vez identificado. El Dr. José Manuel Barceló, Jefe de la Unidad de Alergología del Hospital Vithas Málaga, y como parte del programa “Vithas cuida tu salud”, nos ofrece unos consejos para prevenir los efectos derivados de las alergias alimentarias:

  • Lee detenidamente el etiquetado de los alimentos. “Leer antes de comer” Los enfermos celíacos (sensibles al gluten), los alérgicos a los frutos secos, al huevo o a la leche, así como los intolerantes deben de leer detenidamente los ingredientes de aquellos productos que vayan a comer por primera vez, ya que pueden contener trazas que provocan reacciones alérgicas.

  • El pescado… siempre bien cocinado. Es fundamental que estos estén muy cocinados antes de ser servidos ya que los pescados crudos provocan reacciones a los enfermos alérgicos al anisakis.

  • Además del cuidado que tenemos en casa, cuando comemos fuera, debemos solicitar menús adaptados en colegios, restaurantes y caterings. Además, es recomendable avisar de nuestra alergia para asegurarnos que no nos servirán nada que pueda provocarnos cualquier tipo de reacción alérgica, o simplemente para evitar que cocinen nuestros alimentos en cacerolas o sartenes que hayan tenido previamente contacto con los alimentos a los que somos alérgicos.

  • Conoce los medicamentos que debes usar en caso de reacciones alérgicas. Si a pesar de las precauciones descritas anteriormente llegas a presentar algún tipo de reacción no deseada, debes conocer los medicamentos más adecuados para cada situación. Desde antihistamínicos o inhaladores broncodilatadores, hasta adrenalina en bolígrafos auto-inyectables pueden ayudarte. Eso sí, recuerda que debes acudir a tu alergólogo para conocer los medicamentos y cómo usarlos en cada situación.

Recuerda, acude al especialista ante cualquier molestia o duda y así podrán realizar las pruebas necesarias para confirmar o descartar una intolerancia o alergia alimentaria y facilitarte las recomendaciones más adecuadas en cada caso.