La edad, la alimentación saludable y cómo perder peso sin perjudicar la salud

La edad, la alimentación saludable y cómo perder peso sin perjudicar la salud

¿Te estas planteando ponerte a dieta de cara al verano? La mayoría de personas nos hemos propuesto perder peso en algún momento, pero hay muchos factores a considerar antes de empezar, como la edad, sexo, actividad física, horarios…; que no siempre tenemos en cuenta y esto puede provocar que acabemos dañando nuestro organismo.  

Escucha a nuestros expertos de los hospitales Vithas, como el Dr. Rida Nagib Raya, endocrino y nutricionista del Hospital Vithas Parque San Antonio, que nos recomiendan:

  • Deja de lado tu repentina culpabilidad y ves día a día: Si hemos cometido excesos no podemos compensarlos con hábitos o decisiones drásticas y poco saludables. “No deben producirse restricciones muy severas porque esto puede alterar nuestro metabolismo y caer en el efecto “yo-yo” con la recuperación posterior del peso.” Apunta Leila Pérez Venturino, responsable del Servicio de Nutrición y Dietética del Hospital Vithas San José, y remarca que “Una dieta muy estricta es insostenible en el tiempo tanto nivel físico como mental. Eliminar grupos enteros de alimentos trae más daños que beneficios.”
  • Consume alimentos más sanos: “Cuando queramos cuidar nuestra alimentación, empecemos por la búsqueda de alimentos más sanos, que nos aporten los nutrientes en cantidad y calidad óptima para lograrlo” nos recomienda Claudia Guerrico, la nutricionista del Centro PsicoActúa, Unidad de Psicología y Medicina de la Salud del Hospital Vithas Internacional Medimar. Y es que cada temporada cuenta con unos alimentos de estación que son la mejor opción para incluir en nuestra dieta. 
  • Sustituye la mayor parte de grasas saturadas por aceite de oliva: Intenta que sea la grasa predominante pero siempre en cantidades moderadas, así conseguirás reducir los niveles de colesterol sanguíneo y también lo notará tu estómago.
  • Sustituye la sal por especias: Puesto que los alimentos que consumimos ya tiene suficiente sal, evita añadir más y recurre a diferentes especias que evitarán la pérdida de sabor y, además, te proporcionarán más beneficios como una reducción en la presión arterial.
  • En la mesa huye de las prisas y come lentamente: Es un hábito muy saludable pues nos saciamos antes y nuestra ingesta es mucho menor.
  • Presta mucha atención al desayuno: Los beneficios de realizar un desayuno completo y equilibrado a diario compuesto por lácteos, cereales y fruta son incontables.
  • Diferencia la comida y la cena: Durante el día debemos ingerir alimentos más energéticos, por ejemplo, hidratos de carbono, ya que nuestro índice de actividad es mucho mayor; por la noche, sin embargo, deberíamos recurrir a alimentos más estructurales como las proteínas.
  • Fruta y lácteos para el almuerzo y la merienda: Hay que repartir las comidas y recuperar nuestros almuerzos y meriendas, pero huyendo de la bollería y los dulces. Una pieza de fruta o yogurt servirán para saciar nuestro apetito y evitar los atracones en la comida o la cena.
  • Encuentra en las legumbres a tus nuevas aliadas: Pueden aportar, junto con moderadas cantidades de huevo, lácteos o pescado los requerimientos proteicos necesarios para tener una alimentación equilibrada. Además, nos saciaremos antes con la fibra que aportan y mejorarán nuestro tránsito intestinal.
  • Evita el hambre emocional: “Somos muchas las personas que en ciertos momentos de nuestra vida pasamos por etapas de estrés o ansiedad y, sin darnos cuenta, buscamos opciones para regular las sensaciones desagradables como puede ser “la comida”. Tal y como dice Andrea Vizcaíno, Psicóloga del Centro PsicoActúa del Hospital Vithas Medimar Internacional, la comida en estas situaciones parece que nos ayuda a compensar ciertas emociones y sentimientos, pero la realidad es que, en la mayoría de los casos suele empeorar la situación y nos puede llevar a problemas de sobrepeso.
  • Practica actividad física: “En ocasiones ocurre que, tras haber tenido experiencias negativas con el ejercicio físico, llegamos a la conclusión de que no nos gusta y nos provoca rechazo porque pensamos que es sinónimo de sufrimiento” Nos informa Ángel Obando, Entrenador personal del Centro PsicoActúa del Hospital Vithas Medimar Internacional que luego apunta “Pero nada más lejos de la realidad, si sabes qué hacer y cómo entrenar la experiencia puede llegar a ser satisfactoria y motivadora, hasta el punto de convertirse en un modo de vida”. 

La Dra. Cecilia Almuiña Tojo, Directora de International Medical Institute de Vithas Internacional, no recuerda que “tener en cuenta el poder de los alimentos es fundamental para reducir el estrés, minimizar el desarrollo de enfermedades crónicas y evitar el envejecimiento” Pero no olvides que las claves están en apostar por una dieta saludable, equilibrada y que se mantenga en el largo plazo; actividad física de acuerdo a nuestra edad y capacidades físicas, e ir adaptándonos a nuestras nuevas rutinas de una manera progresiva, natural y, sobre todo, planificada.

SABÍAS QUE:

  • ¿Sabías que los cambios del organismo en la madurez requieren tener un mayor cuidado en la alimentación?, tal y como nos dice laDra. Clara Fuentes, especialista en Endocrinología y Nutrición en el Hospital Vithas San José, “Uno de los principales cambios de la madurez es que desciende la necesidad calórica, es decir, se necesita una menor ingesta de calorías y se consume menos energía en el desarrollo de las acciones diaria. Debido a ello, y si no se controlan los hábitos de alimentación, aumenta la proporción de grasa corporal”.
  • ¿Sabías que determinados alimentos tienen un poder rejuvenecedor mientras que otros pueden resultar tóxicos?  La Dra. Cecilia Almuiña Tojo habla de la importancia de conocer qué tipo de alimentación es la adecuada para contrarrestar el envejecimiento de nuestro organismo. Según la doctora “la clave de la llamada dieta antiaging se basa en elegir alimentos con un alto contenido antioxidante (frutas y hortalizas, el cacao, el aceite de oliva virgen extra, las aceitunas, el té verde y los frutos secos), que sean fuente de grasas insaturadas (abundante en hojas verdes, aceites de semilla y aceites de pescado) y cuyas proporciones sean equilibradas”
  • ¿Sabías que un descenso de peso rápido nos indica que es agua y masa muscular lo que estamos perdiendo y no grasa? Cuando se le prepara una dieta a una persona para perder peso, además de calcular la energía que tendrá dicha dieta en función de sus características personales, se tiene en cuenta que lo máximo recomendable es perder aproximadamente ½ kg por semana para no alterar nuestro metabolismo y caer en el efecto “yo-yo”