Estos últimos meses, la pandemia de la COVID-19 ha marcado nuestra vida, tanto en lo personal como en lo profesional y, lamentablemente, ha tenido graves consecuencias en muchas personas, también de nuestro entorno.

Como no podía ser de otra forma, esta situación también ha tenido impacto en la actividad de la fundación. Por un lado, con la creación del proyecto Alimentos, motivado por la situación de necesidad creada y la oportunidad de colaborar proactivamente en la ayuda a los colectivos afectados. Por el otro, algunas actividades que venimos apoyando han quedado afectadas por las restricciones impuestas por la situación sanitaria.

En estas circunstancias queremos rendir homenaje a las entidades con las que colaboramos que han seguido manteniendo su actividad bajo duras condiciones de trabajo, cubriendo necesidades básicas y más allá, manteniendo el apoyo a personas enfermas de cáncer y a sus familias y, especialmente, acompañando a personas mayores, un colectivo especialmente castigado por los efectos directos de la pandemia y por las medidas impuestas de aislamiento para prevenir estos efectos.

Entre estas entidades, queremos presentaros la labor de Avismón que, además de ayuda básica, proporciona servicios a domicilio y acompañamiento a personas mayores que viven solas. Evidentemente, la situación de confinamiento afectó a su actividad, pero mantuvieron este acompañamiento intensificando el seguimiento telefónico por parte de sus voluntari@s, reanudando la actividad presencial y los servicios domiciliarios en cuanto fue posible, a partir del mes de junio.

Este contacto humano es clave para ayudar a estas personas mayores a sentirse arropadas y así, poder hacer frente a esta dura situación con un mayor apoyo. Con la contribución de Fundación Áurea se ha podido atender a 698 personas mayores desde el inicio del año hasta el 30 de septiembre, con la participación de 523 voluntari@s.